26 Jul

Conclusiones del VI Foro Innovadores en la Tercera Revolución Digital celebrado en Fundación PONS


La digitalización de la agricultura, un fenómeno imparable que exige respuestas y una “estrategia país”

El pasado 29 de abril, nuestro Director de Transferencia Tecnológica, Rafa López, participó en el VI Foro Innovadores en la Tercera Revolución Digital, organizado por Fundación PONS e INNOVADORES by Inndux, con la colaboración del CSIC, el Parque Científico de la Universidad Carlos III, nuestra firma PONS IP, la Fundación para el Conocimiento Madri+d y la Alianza por una Agricultura Sostenible (ALAS).

Una de las principales conclusiones que distintos expertos en agricultura e innovación han expuesto en el foro es que la digitalización de la agricultura es un “fenómeno imparable y una necesidad que exige una respuesta obligatoria” Para Manuel Melgarejo, presidente de Corteva Agriscience para España y Portugal, “la agricultura de precisión y digital es ya una realidad para obtener más y mejores productos, pero también para potenciar la eficiencia de los campos”. Como ejemplo de las nuevas oportunidades de conocimiento que abre esta era de la digitalización puso la utilización de satélites para observar el desarrollo de los cultivos y hacer así un mejor aprovechamiento del agua y otros recursos críticos. Su compañía envía cada semana fotos satelitales a más de mil agricultores españoles para que puedan conocer y analizar con detalle el estado de sus cultivos.

Precisamente el Foro sirvió como presentación en sociedad de Corteva, la marca dedicada a la tecnología agraria hasta ahora integrada en el seno de tres gigantes del sector como Dow Agroscience, Pioneer y DuPont. “Nacemos por la necesidad de tener una solución más integrada que aúne la generación de semillas, la protección de los cultivos y la digitalización”, explicó Mónica Sorribas, Global Programme Management Leader de Corteva Agrisciencie a nivel mundial. A pesar de la experiencia y el negocio acumulados con estas tres grandes firmas, Corteva se presenta ahora como “una compañía nueva de varios millones de dólares de facturación, pero con una mentalidad de startup”, dijo, y con el foco puesto en entender las necesidades cambiantes del consumidor y el agricultor para ofrecer las mejores soluciones.

Para Pedro Gallardo, presidente de la Alianza por una Agricultura Sostenible (ALAS), la sostenibilidad va a ser la clave de la agricultura del futuro a nivel agrario, económico y medioambiental. “El campo está preparado para estos cambios y llevamos décadas haciendo avances importantes en la tecnificación y la innovación, asumiendo retos y yendo a la vanguardia”, dijo, para ensalzar el trabajo que los agricultores españoles están haciendo para afrontar los retos de la nueva era de la alimentación.

Una estrategia de país

“Necesitamos una estrategia de país”, reclamó Victoria Moreno, vicepresidenta adjunta de áreas científicas y directora del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Alimentación (CSIC-UAM), para abordar estos desafíos. “Tenemos las herramientas, las grandes empresas, los mejores investigadores y un sector fortísimo, pero no está clara la hoja de ruta”, lamentó. Y en esta ruta, poner al usuario en el centro debe ser mandatorio a su juicio.

Precisamente en esta línea los expertos también reclamaron la necesidad de igualar los requerimientos regulatorios a los que deben atenerse los productores españoles y europeos frente a países competidores como Estados Unidos, Argentina o Brasil. La utilización de las últimas técnicas de edición genética en general y el CRIS-PR en particular son una demanda constante para poder competir en condiciones de igualdad, seguir siendo relevantes y no perder el tren de un negocio que cada vez capta más atención a nivel global.

“En 2015 se observaba ya que la rentabilidad de las inversiones en el campo era del 17% frente al 10% que ofrecían las TIC”, dijo Rafael López, director de transferencia tecnológica de PONS IP. A su juicio, el mercado de inversiones se está moviendo para apostar con fuerza por un sector que había sido “infrainvertido y olvidado porque los inversores buscaban la rentabilidad a corto plazo”. Sin embargo, aseguró, el sector alimentario es una garantía de futuro tanto a nivel económico, como para el medio ambiente y la sostenibilidad.

En este nuevo panorama, los drones y los robots autónomos serán los grandes aliados del agricultor 4.0. El investigador del laboratorio de Sistemas Inteligentes de la Universidad Carlos III, David Martín, explicó que las tecnologías de visión computerizada y láser serán las que determinen la implementación de las últimas herramientas de automatización para procurar una mejor integración entre el agricultor y sus cultivos. “La tecnología tiene que ser competitiva, fiable y segura para que se pueda emplear”, dijo, y garantizar la adecuada coordinación entre todos los sistemas robotizados es hoy uno de sus principales empeños en la universidad para permitir que los drones sulfaten, revisen, pero también puedan trabajar solos por la noche y en condiciones adversas. El reto: que puedan tomar decisiones por sí mismos para aportar el mayor valor posible al campo y a la alimentación del futuro.

 

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