Máster de propiedad industrial PONS
09 Sep

¿Por qué es tan buena idea estudiar un máster de propiedad industrial e intelectual?


Las empresas plantean cada vez más demandas y exigencias a los candidatos que quieren formar parte de sus equipos o liderarlos. Esta presión se acentúa con la fuerte competencia del mercado laboral, en el que contar con estudios de postgrado resulta un requisito casi imprescindible para destacar entre los demás candidatos y aportar valor añadido a las empresas actuales. Sin embargo, elegir un área de especialización puede resultar una tarea complicada en medio de la tan amplia oferta formativa.

La propiedad intelectual es un ámbito versátil que ofrece la oportunidad de trabajar en diversas áreas y actividades distintas y, además, hacerlo a nivel internacional. El dinamismo del mercado y la innovación son sus hábitats naturales y la transformación digital de las empresas implica una mayor demanda de profesionales especializados en este sector. Por eso, en este post queremos ofrecerte seis buenas razones para estudiar un máster de propiedad industrial e intelectual, como el que imparte PONS Escuela de Negocios en colaboración con ISDE (más información sobre el máster). 

1. Es un sector en alza que demanda más profesionales

El avance de la tecnología y el proceso de transformación digital han aumentado la necesidad que tienen las empresas de proteger sus creaciones y soluciones tecnológicas y, en consecuencia, ha crecido también la demanda de profesionales de la propiedad industrial. Los expertos en PII son más necesarios que nunca porque pueden identificar el conocimiento que merece la pena proteger y determinar las mejores formas de protección de los activos para cada caso y cada compañía. Además, nadie detecta mejor que ellos las infracciones de terceros ni los defiende con mayor eficacia.
 

2. ¡No es sólo para abogados!

Al contrario de lo que muchos creen, la formación en propiedad intelectual no sólo se dirige a graduados en Derecho, sino que demanda perfiles tan variados como los de biólogos, químicos, creadores procedentes de distintas disciplinas culturales, ingenieros, graduados en Administración y Dirección de Empresas… Desde la perspectiva de la química, la propiedad industrial es de utilidad por la amplia relación que mantiene con la protección de patentes farmacéuticas. En el caso de los autores y creadores, estos necesitan aprender de propiedad intelectual para dar protección a ideas que puedan resultar de sus obras en distintos formatos. Y para aquellos que ejercen la ingeniería y que se desenvuelven en el ámbito industrial, la necesidad de protección de los activos de PII es necesaria en asuntos como, por ejemplo, la protección de planos o el desarrollo de software y aplicaciones, entre otros. También los empresarios y altos directivos deben conocer bien esta materia para identificar los activos intangibles de sus compañías y saber cómo protegerlos, defenderlos y rentabilizarlos.

3. La propiedad intelectual traspasa fronteras 

Fruto de varios acuerdos, convenios y protocolos internacionales, la propiedad industrial e intelectual tiene muchos preceptos y ámbitos de aplicación similares a nivel internacional, por lo que resulta fácil para una persona que proceda de un país formarse en otro diferente. En América Latina y Europa hay muchas reglas y normas semejantes a la hora de proteger los intereses de los titulares de los activos. Por tanto, estudiar en el extranjero, lejos de entorpecer el conocimiento nacional de la normativa, enriquece la formación y la visión del experto en propiedad intelectual.

4. Es mucho más de lo que parece

Estudiar propiedad intelectual significa adquirir habilidades muy variadas: desde aprender a identificar las marcas gráficas o denominativas a conocer los mecanismos protección de los diseños industriales,  patentes o modelos de utilidad. Pero, además de conocer en profundidad las figuras de propiedad industrial e intelectual más conocidas, formarte en esta disciplina aporta conocimientos sobre otras materias afines, como competencia desleal, publicidad, derecho del entretenimiento, contratos I+D, nuevas tecnologías, etc.

5. Tu estrategia de Marketing lo agradecerá

En un mercado tan competitivo como el que vivimos, es vital que las empresas puedan distinguir sus productos y servicios y su propia identidad corporativa mediante marcas sólidas. Mantenerlas protegidas es lo que les permitirá destacar por su calidad y prestigio y también defenderse de quienes buscan aprovecharse de su reputación a través de la falsificación y la piratería. Por lo tanto, formarte en propiedad industrial aportará un conocimiento extra para desempeñarte en procesos de construcción de marca y branding dentro del departamento de Marketing de cualquier compañía.

6. Va más allá de los libros y la teoría

Al estudiar un Máster de PII se ejercita la capacidad analítica, de raciocinio y la creatividad. La propiedad industrial ofrece la posibilidad de ser creativos en la elección de distintos mecanismos para cumplir con los objetivos de protección. Además, abre las puertas a formar parte de un sector único, apasionante y original, siempre vinculado a la innovación y el progreso humano.

Las empresas actuales necesitan contar con profesionales cuyas habilidades vayan más allá de lo teórico, capaces de aportar valor, también a través de su propia marca personal. Estudiar propiedad industrial e intelectual ofrece esta posibilidad y además resulta divertido, poco tedioso y aburrido; algo totalmente diferente.

Este post ha sido coescrito por Katherine M. González, estudiante del XII Máster de Propiedad Industrial, Competencia y Nuevas Tecnologías organizado por lSDE, PONS Escuela de Negocios y Fundación PONS. 

Este máster ofrece un itinerario formativo y un plan de estudios flexible que se puede completar por módulos en función de las necesidades del estudiante y con prácticas garantizadas, además de una alta tasa de empleabilidad el finalizar la formación.

Si te interesa estudiar en Madrid y especializarte en propiedad industrial intelectual, te invitamos a conocer más sobre este plan de formación reconocido internacionalmente.