En un entorno tecnológico en constante evolución, las organizaciones encuentran en la Red uno de los mejores canales para visibilizar su marca. Sin embargo, el mundo online supone también una importante amenaza para estos valiosos activos en términos de falsificación, piratería y fraude por suplantación o cybersquatting.

Desde el pasado 14 de enero, fecha en la que entró en vigor la reforma de la Ley de Marcas en España, hemos sido testigo de las oportunidades que la nueva legislación ofrece a las organizaciones.